Confesiones de invierno
by Alonso Gordillo
Cuando
era chico
y
mi lengua materna estaba muda
mi
hermanita [que soy yo] estaba muda
y
la casa y la siesta estaban mudas
era
el grandísimo pudor
quien
nos tocaba desde arriba
desplegaba
vocecitas
las
arrojaba en un arpón
y
nos hacían daño
[La
literatura es el océano interrumpido
por
los archipiélagos de la escritura]
Para
no temerle a la verticalidad del hierro
imitaba
la fortaleza de la plastilina
imitaba
la fortaleza de la plastilina
su
lado blando como una nalga dulce
En
verano el sol se exponía a cualquier peligro
El
sol todavía era un niño pálido
un
fantasma imaginado a lo largo del patio
un
fantasma visto a través de mi ceguera
[La
literatura es el océano interrumpido
por
los archipiélagos de la escritura]
Cuando
era chico el cielo
estaba
arriba de mi cabeza
para
que yo me cortara la cabeza
La
primera vez que escuché a alguien hablar de mi país
hubo
un destello en el horizonte
El
horizonte era un papel en blanco
estrujado
lanzado al bote de basura
[La
literatura es el océano interrumpido
por
los archipiélagos de la escritura]
Cuando
era chico
sólo
la orina y el torrente sanguíneo
circulaban
con vida por mi cuerpo
Todavía
de ese pasado queda
la
punta de una antena
que
es mi tumba infantil
donde un alce de cabeza negra flota
flota como un ángel
como un ángel que alegre baila
baila con los píes desnudos
sobre la espuma de las aguas
[La
literatura es el océano interrumpido
por
los archipiélagos de la escritura]
Cuando
era chico
todavía
llueve en algunas ciudades
en
algunos sitios la lluvia dura todo el año
De
tal suerte convengamos
siempre
es aburrido hablar del clima
[La
literatura es el océano interrumpido
por
los archipiélagos de la escritura]
El
invierno llega cuando hablamos solos
el
invierno emerge del nudo que hiciste con tus manos
y
es amable como la soga colgada en el amanecer
[La
literatura es el océano interrumpido
por
los archipiélagos de la escritura]
Cuando
era chico y tenía fiebre
mi
cuerpo brillaba como una cuchara forjada al sol
Caían
mis brazos sin sus manos
Las
nubes caían de cabeza
de
la fiebre caía una llovizna suave
juguetes
delgados o alfileres largos
Caía
el estante familiar por toda la sala
En
mi lengua materna espejeaba un caballo
a
mitad de una escarcha en el establo
el
invierno se abrigaba del invierno
Cuando
era chico y estaba enfermo
la
crayolas los lápices de colores
me
hacía venir hasta este poema
[La
literatura es el océano interrumpido
por
los archipiélagos de la escritura].
