Nuevos ojos de videotape

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Uno
En la escuela secundaría
subía al techo del salón de clases
lanzaba una moneda de tres caras
Mis compañeros asistían y contemplaban
a la velocidad arrodillada
cansada en la yerba 
como un pegaso o una vaca hindú
Adriana
la chica linda del grupo
prestaba atención al fondo
desvestía velozmente sus ojos
deseaba que aparecieran
bagres, barracudas o salmones crudos
Pero nada más engañoso que mi alquimia personal
De mi mochila tomaría una navaja de rasurar
robada en casa y la hundiría en el filo de mis flores
haría traer sangre de otro mundo
para desaparecer el acta de defunción que
nos ataba el uniforme escolar al cuello
[Adriana se llenó de lágrimas tras el dolor de abrirse el pecho y parir un cachalote]

Dos
Este poema debería llevar por título, Contrarretrato
No es así por una inquietud
que encuentro ahora
en el drama y la comedia
Estoy fascinado con los fuegos artificiales
por eso escribí este poema, por la soledad y el amor que
vinieron conmigo a casa esta mañana
por eso escribí este poema, por la soledad y el amor que
se acostaron conmigo esta mañana

La fiesta duró hasta la madrugada
Escupimos nuestros corazones contra el suelo
escupimos la vergüenza contra el muro 
Y nos quitamos la ropa
nos contagiamos la sarna

Ahora estoy desnudo frente a la puerta de la calle
Tiro esta bengala al suelo
quiero que notes que soy lo más parecido
a una botella que fracasó tras pedir un rescate
Tres
A voluntad mía
me enfermo de la garganta una vez cada dos meses
quiero asegurarme que hay un mamífero adentro mío
y lame sus mosaicos porque está hecho de costras
Así que cada cuadrícula
es un recuerdo, pero no del pasado
Es un recuerdo animal
que inventé a los dieciocho años
cuando era un ángel mudo y bailaba sin avergonzarme
por los movimientos torpes
o la virginidad celebrada con mis huesos

Cuatro
No soy un hombre
no soy un hombre, repítelo de nuevo
Estoy con el verbo ser en mi cabeza
y es blanco mi recuerdo
porque me masturbé en la madrugada
en la ceremonia de los fuegos artificiales
Quiero decir
mientras el cielo iba a dormirse gravemente herido
o gravemente muerto

Cinco
El cielo que asesiné me dio la vida
El cielo que vi por última vez
se vino abajo como un cadáver
El cielo donde crecí era lodo y era pueblo
El cielo huyó al diluvio que hice con mis manos

Y he aquí que ningún cielo hará que baje la cabeza
Mi brigada izquierda, mi costado derecho y yo
decidimos caer al mar

y perseguir el color verde de los tiburones.